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Mi “tía Nena”

14 Mar

Era un lunes soleado, lindo, sólo corría un poco de brisa. Un adelanto de la primavera. Recuerdo bien ése día. Primero iba a mi clase de italiano, después pasaba a revisar mi mail y por último a trabajar. Así eran mis lunes. Siempre el mismo ciber, la misma computadora y la misma radio sintonizada. Un poco de música y de repente la información.

Un accidente de tránsito, otro más. Pero esta vez el conductor había escapado. Presté atención porque había sido cerca de mi casa, en avenida del Valle y calle 6, cerca del Club Ferroviarios.

No dieron datos de la víctima, sólo que era una ciclista y que de inmediato había sido trasladada al Hospital. Creo que quienes estaban en el lugar del choque sabían, o por lo menos sentían, que no se trataba de un simple caso de “lesiones leves”.

Era mi “tía nena”, Elena Schisano, que en su bicicleta roja andaba cobrando los socios de Amigos del Riel, asociación que integraba. El conductor de un auto la había atropellado y los golpes la habían vencido.
Hoy hace un año. En estos 12 meses en mi casa todas festejamos nuestros cumpleaños, nos juntamos a almorzar los domingos en lo de mi prima Inés. Amasamos pastas, paseamos por el centro, celebramos navidad y recibimos en familia el 2008, nos reímos, nos emocionamos…seguimos viviendo. Nosotras pudimos, aunque con la amarga realidad de que sólo sabíamos (y todavía hoy) que a mi tía la había atropellado un auto. Nada más.
Y vos?. Qué hiciste en un año. Seguiste manejando?. Volviste a pasar por del Valle y 6, donde atropellaste a mi tía?. Pudiste festejar, reír, emocionarte, no sé, lograste seguir la vida como si nada ocurrió sin recordar lo que pasó el 13 de agosto a las 16. A mí me pesaría el alma. No podría.
Dónde estas?. Todavía queremos conocerte. Quién sos, cómo sos?. Tenés familia, hijos?. Nos conoces?. Nos cruzamos alguna vez?. Te acordas de mi tía?.
Dónde estás hoy, tal vez leyendo esta nota?.

2008 – carta de lectores El Liberal


La tía Nena era la hermana de mi abuela, Atilia. En realidad se llamaba Elena, pero como era la menor, se ganó ese apodo. El 10 de diciembre cumpliría años. No sé cuantos, cada vez que le preguntaba no me decía. Era coqueta. Compartíamos el amor por Renata y Telma, mis dos gatas.

Ella fue atropellada el 13 de agosto de 2007 en la avenida del Valle, de la ciudad de Balcarce. El conductor del auto escapó. Todavía nos preguntamos quién fue.

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El 26 estrena “Algunas chicas” el film de Santiago Palavecino

19 May

La película “Algunas chicas” del director Santiago Palavecino se estrenará el 26 de este mes en el Cine Gaumont, basada libremente en el libro “Entre mujeres solas” de Cesare Pavese.

Algunas chicas

Con la excusa de una crisis matrimonial, la cirujana Celina se toma unos días en la casa de campo de una vieja amiga a la que no ve desde sus días de estudiante. Allí advierte que algo parece suceder con Paula, la hijastra de su amiga, que brilla por su ausencia. Dos chicas, la mística Nené y la cínica María, acosan a Celina no sólo con preguntas sobre Paula sino tratando de integrarla a su grupo disfuncional. Pronto sabremos que Paula ha tenido un intento de suicidio. Pero Celina no puede cuidar de nadie, ni siquiera de sí misma: poco a poco entendemos que está escapando de algo oscuro y ha caído en el lugar menos indicado. En el limbo de ese pueblo infernal, sus fantasmas no harán sino resurgir y contagiarse con los de las demás: atravesará con ellas porosas pesadillas, juegos peligrosos y una incertidumbre creciente acerca de los límites entre sueño y vigilia, entre vida y muerte. En este thriller psicológico, lo que parecía una fuga resulta un reencuentro con el propio destino.

Dijo el director: “Durante una depresión, la persona queda ausente del mundo. No puede hablar, porque no tiene nada para decir. Y sin embargo la sociedad la presiona a dar explicaciones. Quizás esa sea una de las razones por las cuales muchas personas tienden a ocultar o negar la depresión: por temor a quedar del otro lado de la línea que las instituciones trazan entre la salud y la enfermedad mental. La depresión femenina además, es del todo diferente de la masculina. En los últimos años, he visto a muchísimas chicas de mi generación atravesarla, más o menos explícitamente. Quise entonces filmar ese misterio (lo femenino, su forma particular de habitar el goce o la pena), no para explicarlo, sino porque lo creo una de las claves de nuestro extraño mundo”.

Elenco: Cecilia Rainero (Celina), Agostina Lopez (Paula), Agustina Muñoz (María), Ailín Salas (Nené), Agustina Liendo (Delfina), Alan Pauls (Sergio), Juan Barberini (Esteban), Pedro Merlo (Pedro), Germán de Silva (Morelli) y Edgardo Cozarinsky (Caronte).

Cuatro libros para leer un domingo: aventura, policial, novela histórica o romántica

3 Abr

Lloran mientras mueren

Lloran mientras mueren de Jan Carrá. 160 páginas PVP $185

El cianuro los hace llorar mientras mueren. El cianuro asfixia las células, les roba el oxígeno, las inutiliza una a una, apenas les da tiempo, apenas el cuerpo, ese circuito cerrado, es capaz de reaccionar, de entender. Apenas puede llorar el cuerpo. Una asesina a sueldo que seduce a sus víctimas y las mata con cianuro; un padre desesperado por el abuso de su hija en el jardín de infantes; una venganza; un obispo, un fiscal y el dueño de un multimedios comprometidos a tapar el escándalo, a cubrir los rastros del crimen que solo quedan en el cuerpo de la víctima; una vecina que encuentra un cuerpo y muere de forma misteriosa; la nieta de la vecina que quiere entender; un periodista sin trabajo que más que la verdad busca la propia redención. En ese circuito cerrado que es una novela, Juan Carrá decide explorar las posibilidades de la asfixia en un cuerpo social que está tomado por el cianuro como metáfora, pero también como aquello que los une, que los vincula, que hace posible la existencia de los personajes envenenados de ira, de ambición, de desconsuelo. Entonces, solo queda el llanto, la inmovilidad.

Escrita como si fuera un francotirador que no deja de disparar, Lloran mientras mueren propone una lectura veloz, imposible de soltar, pero también un ahogo, el mismo que la realidad impone a los que nada pueden cambiar y confirma, además, a Juan Carrá como una de las voces más potentes de la novela negra.

Juan Carrá es periodista y escritor. Trabajó en Infojus Noticias, fue jefe de la sección policial-judicial del diario El Atlántico de Mar del Plata y ha colaborado en Página/12, Perfil, La Capital, El Guardián, Brando, Ñ, Maleva, Anfibia y Clarín. Fue miembro de Cosecha Roja, la Red Latinoamericana de Periodismo Judicial, que forma parte de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, y ha participado de numerosos paneles sobre temas policiales, judiciales y de derechos humanos. Ha publicado las novelas Criminis Causa (2013, Letra Sudaca), Lima (2014, Vestales) y Antes y después de la muerte (2015, Ministerio de Cultura de la Nación). Ha sido distinguido por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de General Pueyrredón con el premio Alfonsina Storni en el rubro Creación Literaria.

El ímpetu del mar

El ímpetu del mar de Claudia Barzana. 512 páginas PVP $299

El ímpetu del mar lleva a los barcos hacia tierras lejanas; el ímpetu del mar agita las olas de los inmigrantes que se aventuran a un continente promisorio, a un país que les dé un futuro que ven negado en su lugar de origen.

Así, como tantas, es la historia de una familia friulana que viaja a la Argentina para comenzar una nueva vida. Juliete y su madre, doña Agnês, que por un infortunado accidente deben quedarse en la ciudad de Buenos Aires, puerto al que acaban de llegar, viajan con Carle, Luîs y Flore, que también huyen de la pobreza para labrarse un porvenir en la colonia en la que tendrán un terreno y la promesa de prosperidad.            Separadas, ambas primas, Juliete y Carle, van a ser las portavoces de esta singular historia que se articula como una pintura de la época en dos escenarios distintos y contemporáneos: el campo y la ciudad. Por estas páginas pasarán los desvelos y el esfuerzo de los colonos, la alegría insobornable de los inmigrantes en el barrio de La Boca, el aprendizaje de nuevos oficios, la vida en un lugar diferente, con un idioma diferente.

También estarán los vínculos complejos de una sociedad que crece: despechos, relaciones truncas e imposibles, amantes que se ven en los bordes del decoro, deseos de venganza, heridas de un pasado lejano, rufianes melancólicos. También, claro, ambas primas, Juliete y Carle, buscarán encauzar sus vidas nuevas, renovadas, en las que habrá esfuerzo, constancia, esmero, pero, además, sosiego, alegría y la esperanza de un amor que les permita echar las raíces que el ímpetu del mar arrancó.

El ímpetu del mar es una novela de madurez, que, con una infrecuente potencia narrativa, revela a Claudia Barzana como una de las voces más importantes de la novela histórica en Argentina.

Claudia Barzana es abogada y, además de ejercer su profesión, ha sido docente universitaria en la carrera de Derecho. Desde siempre apasionada por la literatura, leyó todo lo que caía en sus manos y se dio cuenta de que las historias que leía le sugerían otras propias. Entre el deseo y la audacia, comenzó a escribir instada por la voz de sus personajes y apoyada en una exhaustiva investigación histórica. Su primera novela, Al otro lado del fuego (2013), resultó un éxito inesperado; a ese libro le siguieron Lo indómito del espíritu (2014), La invención del mañana (2015) y El ímpetu del mar, su último trabajo.

El juego de las dudas

El juego de las dudas de Luis Carranza Torres. 304 páginas PVP $235

Un hombre llora la muerte de su mujer en la ciudad en la que la conoció. Está en Florencia, rodeado de recuerdos y monumentos, de calles laberínticas sin sentido, de obras de arte y turistas. Ha viajado desde Buenos Aires para tirar las cenizas de su esposa al Arno; ha decidido cumplir con las disposiciones finales que ella le dejó.

Abatido, Simón Heredia regresa al hotel decidido a dormir y marcharse al día siguiente. Entonces la ve: una mujer casi idéntica a su esposa; idéntica a la pareja que él habría querido: igual de bella que la que acaba de despedir, pero más solícita, frágil, compañera. Por un instante, cree que es mentira, que no puede ser cierto, que se trata de una alucinación. Sin embargo, ella es real, se llama Eloisa Manfredi. Y desaparece luego de conocerlo.

Así comienza esta impactante novela de suspenso; así comienza un juego lleno de dudas y de elementos sorprendentes hasta la última página, en el que nada es lo que parece; en el que la trama devela un sinnúmero de espejos y de correspondencias; en el que la acción, en plena guerra fría, se llena de agentes y doble agentes que quieren robar un secreto informático que Heredia posee; en el que Eloisa entra y sale de la vida de Simón para sembrar sospechas acerca de quién es y qué quiere; en el que el amor también puede ser una perversión.

Con una prosa afilada, con un manejo preciso de la intriga, Luis Carranza Torres construye una novela de suspenso perfecta, que mantiene en vilo al lector y que le ha valido el Premio Leer y Leer.

Luis Carranza Torres es abogado y doctor en Ciencias Jurídicas, además de miembro de las más prestigiosas asociaciones internacionales de abogados. A lo largo de su vida ha sabido combinar su pasión por las leyes y su amor por la literatura. Ha participado de varios certámenes literarios que le han valido los premios Concurso de Literatura de Aventuras “Historia de España” en Cádiz (2009) y Leer y Leer en el rubro novela de suspenso (2015). Ha publicado las novelas Yo, Luis de Tejeda (1996), La sombra del caudillo (2001), Los laureles del olvido (2009), Secretos en juicio (2013) y Palabras silenciadas (2015).

Tierra India. Adorable Salvaje

Tierra india. Adorable salvaje  de Susana Biset. 384 páginas PVP $269

La cultura, la crianza, las costumbres, la vestimenta, la alimentación, el idioma, todo lo que hace a la conformación de una persona determina lo que elige. Sin embargo, parece que un sentimiento es capaz de barrer de un plumazo todo lo que nos ha hecho persona para transformarnos de manera radical, completa. Esta novela es una fábula de eso, es la pregunta de si dos personas que se enamoran pueden dejar de lado sus irreconciliables orígenes e inventar un camino propio hecho del deseo, de la pasión, de la entrega, del compañerismo, del respeto al otro. Lheena es una indígena comechingona. Tiene excelentes relaciones con los habitantes criollos de las sierras cordobesas: los visita, los encandila con su simplicidad, con su belleza, con su libertad. Comercia con ellos telas tejidas, conoce cada secreto de la estancia de sus amigos, los González Alva. William York, inglés, descendiente de una familia de alcurnia con negocios en el Río de la Plata, descansa en la estancia cordobesa de sus socios locales, los González Alva, y queda prendado de Lheena cuando la ve. Obnubilado por la muchacha y el por el paisaje, se instala allí, quiere conquistarla. Se entregan, ambos, a un amor sin más obligaciones que las del deseo. Sin embargo, él debe volver a Inglaterra en algún momento. ¿Cómo presentarla a ella ante la nobleza del país, ante su propia familia? Aquí es donde, con maestría, Susana Biset nos lleva a la pregunta del inicio: ¿pueden dos personas que se quieren dejar de lado todos los convencionalismos, las formas, las crueles maneras para estar uno al lado del otro?

Susana Biset sigue viviendo en el lugar donde nació y en el que se formó. Comenzó dedicándose a las finanzas en una empresa multinacional, pero pronto se dio cuenta de que su espíritu la empujaba a otro destino: la investigación de la naturaleza y su relación con el ser humano. Fue así que dio un giro de timón y se dedicó a viajar, a estudiar las problemáticas de las etnias del territorio argentino y a recopilar experiencias con las que nutrir su labor como escritora. Publica regularmente en el diario Puntal, y su artículo “Una abuela viajera” vio la luz en Reader’s Digest. Ha publicado más de una docena de libros entre los que se destacan Por amor a Cristina (Del Boulevard, 2007), Rey del monte (Ediciones B, 2014) e Y los dioses atropellaron (Vestales, 2015).

Recomendación de Editorial Vestales